Sant Jordi, el Día del Libro, es la cita mayúscula para todo escritor. Las calles se llenaron una vez más de libros y rosas, pero este año fue especial porque volví a estar al otro lado, firmando ejemplares de mi novela «Donde mueren los gigantes» y compartiendo impresiones con lectores. Un lujazo que me empuja a seguir contando historias con el mismo entusiasmo.